REFLEXIONES:
Improbable, no imposible:
La
Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene
facultad ni medios para llegar a ser o suceder.Y define improbable como
algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.Puestos a
escoger a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a
todo el mundo, supongo.La improbabilidad duele menos y deja un
resquicio a la esperanza, a la épica.Que David ganara a Goliat era
improbable, pero sucedió.Un afroamericano habitando la Casa Blanca era
improbable, pero sucedió.Que los Barón Rojo volvieran a tocar juntos era
improbable, pero también sucedió.Nadal desbancando del número uno a
Federer, una periodista convertida en princesa, el 12-1 contra Malta,
el amor, las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón
prudente; por eso no me gusta hablar de amores imposibles si no de
amores improbables. Porque lo improbable es, por definición, probable.
Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras haya
una posibilidad... media posibilidad entre un millón de posiblidades de
que pase, vale la pena intentarlo.
Cosas casi inexplicables:
Una vez le preguntaron a Lewis Hine, un fotógrafo de guerra, que porque
había elegido esa profesión, el contestó que si pudiese contar con
palabras todo lo que veía, no necesitaría cargar todo el día con una
cámara de fotos... Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de
horror y de heroísmo estaban más allá de las palabras. Yo también lo
creo hay cosas que no podemos explicar con simples palabras, cosas como
seguir vivos, sentimientos como el amor y el compromiso o sensaciones
como volver a abrazar a un amigo. Quizá por eso nuestra vida se compone
de imágenes, momentos congelados en el tiempo para siempre, de
decisiones que cambian sin remedio el rumbo de las cosas, de fotografías
fijas guardadas en la memoria que nos recuerdan cada segundo lo hermoso
que es vivir.
La esperanza:
Uno espera siempre lo mejor del porvenir, cada navidad brinda porque
tiene la esperanza que de alguna manera todo empiece de nuevo y este año
mi carta a papa Noel tiene más sueños que nunca, porque por mucho que
sea el peso del pasado, la única forma de sentirse vivo es tirar
pa’lante con uñas y dientes, inventarse nuevos sueños… y así va a ser.
El mundo va a tener que ponerse mucho más hijo de puta si quiere verme
claudicar.
El amor:
Cuando uno piensa en el amor, piensa en los amores de su vida. En amores
tranquilos o en amores tiernos, porque así han sido los pocos amores de
mi vida y es que yo he sido de enamorar a golpe de pico y pala. De
horas en el portero automático y de tardes de domingo en el cine. De
echar instancias y de meses y meses hasta el primer beso. No todos los
amores son así, los hay de todo tipo, amor inesperado, amor imposible,
amor clandestino, y por supuesto amor loco. Un amor que todo
el mundo debería tener derecho a probar, aunque sea una sola vez en la
vida. Un amor que te deje en la cuerda floja, al límite entre la cordura
y la razón, entre el amor y la locura propiamente dicha.
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